Por
Arlindo Machado
Curador Invitado
(Del Texto Curatorial: MULTIPERCEPÇÕES
DE MULTIDIMENSÕES)
El proyecto OP_ERA está siendo
desarrollado desde 1999 por la dupla de artistas brasileñas
Rejane Cantoni y Daniela Kutschat y podría ser
sintéticamente descrito desde dos perspectivas
estratégicas interdependientes. Por un lado, se
busca experimentar modelos de espacio y de dimensiones
de espacio (y también de tiempo cuando ingresamos
en la cuarta dimensión) y de explorar formas de
percepción y de cognición de tales espacios,
ya sea en sus acepciones pragmáticas y cotidianas;
ya sea en sus formulaciones alternativas e innovadoras.
Por otro lado, considerando que el arte opera en la frontera
entre el saber conceptual y la experiencia sensible,
el proyecto también tiene el objetivo de expresar
los resultados de esas experiencias de forma multi-sensorial,
invocando la actividad perceptiva del hombre como un
todo, en sus aspectos integrados y holísticos.
En total y hasta el momento, el proyecto abarca cerca
de una decena de ambientes inmersivos e interactivos
en los que el cuerpo del público interviniente
y el espacio (actual o virtual) a su alrededor aparecen
como campos integrados. Concebidas como instalaciones
audio-táctil-visuales, las diversas implementaciones
que componen el proyecto desarrollan interfaces hombre-máquina
especialmente diseñadas para ambientes en que
el sujeto humano y el artefacto artificial están
interconectados en un complejo proceso de simbiosis.
Lo que llama la atención en esos
trabajos de Kutschat y Cantoni es el modo en que las
imágenes digitales (y también la estereoscopía)
son trabajadas en su dimensión conceptual y absolutamente
fuera de la tradición figurativa e ilusionista,
fuera, por lo tanto, del modelo perspectivo de la cámara
oscura. Las imágenes producidas por las dos artistas
son abstractas en el doble sentido del término:
abstractas no solamente porque dan continuidad a experiencias
de rompimiento con el mimetismo de las artes visuales
(según se puede ver a partir de Kandinsky, Malevich
y Mondrian), sino también porque son imágenes
que condensan conceptos científicos abstractos,
en este caso modelos matemáticos de mundo.
En esa segunda fase del proyecto, el
sonido (y no solamente la música) pasa al primer
plano y ya no es un apéndice generalmente agregado
a la obra al final del proceso productivo. Además
del sonido, los estímulos tácticos también
pasan a formar parte del arsenal de recursos invocados
por las artistas. Esa segunda fase constituye el núcleo
principal de las obras exhibidas en esta exposición
del Espacio Fundación Telefónica.
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