Es indudable que la tecnología
tiene un rol importante a cumplir.
Aunque aún haya que regular como se trata
de resolver la dosificación de su uso en
el plano personal. Desde el plano social, entender
como resistir a que su utilización sea solo
un fin en si mismo, alejado de la ética
y de los intereses sociales. Y desde el campo del
arte comprender que es solo una herramienta técnica
que facilita el desarrollo de determinadas propuestas
y que no por esto se constituye en su paradigma.
Tampoco se puede olvidar que todo su veloz y constante
desarrollo alimenta propósitos lucrativos
de las empresas que la comercializan.
El programa intentará, por un lado, poner
en cuestión la importancia de los medios
tecnológicos por sobre otros y por el otro
lado, tratará de estimular al desarrollo
de proyectos que se alineen con los conceptos señalados.
No se trata de trasladar los conocimientos de los
nuevos medios al campo artístico, centrando
el tema en los descubrimientos técnicos,
presentando así obras vacías de contenido
o de poesía. Tampoco se propone crear una
dicotomía entre el pesimismo y el optimismo
de su utilidad como herramienta o su inconveniencia.
Esto sería ir contra el propio presente
que nos toca transitar en donde el domino penetrante
de las tecnología nos ofrece nuevos modos
de vida.
Se tomará a la tecnología como uno
de los tantos procedimientos que puede elegir el
artista de la caja de herramientas que dispone
para desarrollar sus propuestas.
Se buscará poner el énfasis en centrar
la discusión en el discurso y en el proceso
y no en la técnica (salvo que la obra así lo
requiera). No se analizarán los procedimientos
elegidos, sino los contenidos. La contrariedad
aparece cuando lo digital o tecnológico
se convierte en un tema autorreferencial, dejando
la poética de la alegoría o el misterio
y el riesgo, de lado.
En esta edición se hará un seguimiento
y selección de los proyectos que se materializarán
para la exposición que se realizará en
espacios alternativos de Telefónica. Se
privilegiarán los trabajos que asuman riesgos,
los que aborden temas interesantes con una lógica
propia, los que aporten algo diferente aunque se
concreten solo como experimentos más que
como obras.
Las preguntas que guiarán el curso son: ¿Cuáles
son las decisiones que se toman para la realización
de la obra? Elegir trabajar con nuevas tecnologías: ¿qué problemas
ponen en contexto? ¿Qué problema
quiero desarrollar y presentar?
Se espera desarrollar propuestas que inviten a
reflexionar, no solo se tratará de entender
si el uso de las tecnologías aportan algo
al arte contemporáneo, si realmente explayan
el campo (o si solo sorprenden con noticias de
los últimos productos u originales programas)
sino que también se cuestionará si
vale la pena transitar este camino.