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Central
Juncal y Central
Plaza, en Arenales 1540,
Archivo Entel |
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Historia
del Espacio Fundación Telefónica
A comienzos de la década del 20´,
los avances de la tecnología y la demanda
de los usuarios de un servicio más eficiente
orientaron las acciones de la Unión Telefónica
a la conversión
de las oficinas manuales en oficinas automáticas.
En el marco de este proyecto de automatización de
las centrales, se inauguraron las oficinas de Barracas,
Corrales, Retiro y Plaza. Esta última, situada en
Arenales 1540 es la actual sede del Espacio Fundación
Telefónica.
A fines del
S XIX, antes de que la Unión Telefónica adquiriera el inmueble, éste
alojaba a una empresa de "servicio fúnebre
y carruajes de remise" de bastante importancia
comercial en el barrio.
En abril de 1920,
la Unión Telefónica
era el nuevo propietario del edificio, el cual debía
estar en armonía con la arquitectura que se estaba
desarrollando en la zona. En cada caso, los arquitectos
diseñaban los edificios de cada central de acuerdo
con el emplazamiento, la normativa y los estilos arquitectónicos
predominantes en la época.
El edificio de
la Central Plaza , así como
el equipamiento automático que se instalaría
y que representaba la tecnología más avanzada
para Buenos Aires hicieron de ésta una sucursal
importante para la empresa.
En 1925 la empresa
había concluido
las obras de Arenales 1540, poniendo en funcionamiento
un edificio con sótano, planta baja, primero,
segundo y tercer piso, con salas de comunicaciones en
los tres pisos altos. En 1942 el predio concentraba las
centrales automáticas previstas para la zona.
En su interior se desarrollaba la actividad de tres sucursales:
Plaza, Juncal y Callao, con una importante cantidad de
operadoras y operadores, empleados de planteles interior
y exterior y jefes para las áreas comercial, de
asignaciones y el repartidor general.
Los vecinos del
barrio recuerdan el edificio principalmente por el
estilo de su fachada. Debido a la naturaleza de su
servicio, los abonados no concurrían
al predio, de manera que las actividades que se desarrollaban
en su interior se adivinaban a partir de los pocos elementos
que se percibían desde el exterior. A través
de rejas y mosquiteros, el vecindario intuía un
mundo automatizado.
Luego de la privatización de Entel,
la Central Juncal -ex Plaza- fue uno de los edificios
elegidos para la conversión al sistema digital.
Cuatro plantas habían sido necesarias para el
funcionamiento de la central automática, y solo
dos fueron ocupadas por la central digital, de modo que
quedaron libres las otras dos plantas completas.
En 1999 se creó en España
la Fundación Telefónica , y se invitó a
Chile, Argentina, Brasil y Perú, a establecer
similares fundaciones en cada uno de los países.
En la Argentina , la Fundación ya estaba constituida
desde junio de 1991, pero con escasas actividades. Fue
relanzada el 4 de Enero de 1999 con el proyecto de desarrollar
actividades culturales. Para la concreción de
estas actividades se eligió el edificio de la
calle Arenales al 1500 por su valor histórico,
su buen estado de conservación y porque contaba
con el espacio disponible cedido por las nuevas tecnologías.
La remodelación del edificio
fue llevada a cabo por el departamento inmobiliario
a cargo del arquitecto Aurelio Froján, y fue
el arquitecto Andrés Duprat quien se encargó de
dar una orientación artística a la obra.
El proyecto de remodelación buscó preservar
la esencia del lugar, por lo que el espacio debía
evidenciar de manera muy sutil que en los pisos superiores
seguía funcionando una central telefónica.
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Operadoras
atendiendo los conmutadores en la central Juncal |
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| Central
Juncal, Espacio Fundación Telefónica.
Foto de Norman Parunov, archivo EFT |
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